Se consume poco a poco, lentamente, convectivamente; perdiendo masa, comprimiéndose así misma, ganando densidad. En su interior los electrones se agitan a velocidades cada vez más endiabladas debido a la falta de espacio. De tal modo parece demasiado peligroso acercarse a la pálida luz de una de estas enanas blancas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario