lunes, 1 de agosto de 2011

Con cinco sentidos


Vista
Cada uno tiene su carácter, sus caprichos y manías: piensa que es necesario toda una vida de estudio y dedicación para aprender a conocer bien a los Señores Colores. A veces un rincón feo es más digno de ser recordado que otro bonito, porque la belleza no es la belleza, sino el mensaje que transmite. Como siempre sabe la hora que es en sus sueños por la tonalidad que tiene el cielo, entiende que las cosas hay que mirarlas con concentración para ubicarlas correctamente en el tiempo y en el espacio; no basta con mirar y sólo mirar: fijarse en los detalles, los brillos, las transiciones del azul al amarillo y todo lo demás. 

Oído
Hay una escalerita que conecta el tímpano directamente con la memoria, por eso son tan fundamentales las canciones para recordar fechas. El tono de voz es bastante primordial, termina de dar carácter a una persona, y por eso insiste en que debería prohibirse por ley cambiar el doblador de un actor. Que las olas del mar son dormir, y verano; y la lluvia contra el cristal es sofá e invierno: cosas incuestionables de la vida.

Gusto
Lo sencillo y lo heterodoxo, como una mezcla de avellanas, y curry, y jamón, y patatas fritas, y nata con mucha mantequilla, y canela en casi todo lo que se le pueda echar. Más lo salado que lo dulce; amargo, a veces. Agrio, casi nunca.

Olfato
Arma biológica altamente sofisticada, actúa de manera sútil a dos grados bajo la superficie, lo que complica su detección previa. El ataque subsiguiente sobreviene de variadas formas: siempre se presenta con un anhelo repentino y despiadado, a veces acompañado de picores, o un ligero mareo, un incómodo cosquilleo en el lóbulo central, termina viniéndose abajo todo el sistema inmunológico.

Tacto
De manitas nerviosas, se pueden volver muy destructivas de repente. Fijarse bien en lo que se le da, no perderlo de vista: ya te partió las manecillas de aquello, sacó la pieza del borde en un insistente y repetitivo descuido, lo despedazó cruelmente y dejó sus despojos sobre la mesa. Tocar, lo que es tocar, toca poco. Le falta delicadeza y persistencia para ser eso que hace 'tocar', lo que le pasa a todos los pajarillos.